El objetivo de esta Gran Colecta, que en ediciones anteriores mostró ser la más solidaria de Europa, al superar con creces las cifras de las recogidas anuales de países como Italia, Francia y Portugal, es llegar a recoger los 22 millones de kilos de alimentos no perecederos obtenidos el pasado año. Sabemos que no es fácil lograr esta meta. Y mucho menos conseguirla varios años consecutivos, apelando una vez más al esfuerzo y la solidaridad de la población española. Por eso es primordial que este año, los Bancos de Alimentos cuenten además de con el generoso apoyo y la difusión que la iniciativa ya obtuvo en la mayoría de los medios de comunicación en ediciones anteriores, con la siempre desinteresada implicación de su motor más esencial: los voluntarios.
Para esta V Gran Recogida necesitamos que se registren unos 130.000 voluntarios y que cubran los cerca de 11.000 puntos de donación que durante los días de campaña se van a habilitar en hipermercados, supermercados y tiendas de alimentación en todo el territorio nacional. Como en años anteriores y muchos de estos voluntarios ya conocen porque de forma altruista se han venido sumando a esta campaña solidaria, se precisan 4 horas de dedicación de su tiempo para motivar al público a hacer sus donaciones en los puntos de recogida e informarles sobre el tipo de alimentos que más se necesitan para la cesta básica.
Es de destacar que cada año se va incrementando el número de voluntarios corporativos en las mesas de recogida de un importante número de empresas, centros educativos y diferentes instituciones que van sumándose a la iniciativa.
Esta Gran Colecta Anual de Alimentos se fundamenta en dos pilares básicos: la necesidad y la solidaridad. En la necesidad, porque aún hay muchas familias que están pasando penuria alimenticia en nuestro país, una triste realidad a la que no debemos dar la espalda a pesar de que muchos hayan salido ya de la difícil crisis en la que hemos estado sumidos. La Federación alcanza a ayudar a más de 1.500.000 personas desfavorecidas, con un reparto anual de alimentos de más de 153 millones de kilos, pero no por eso debemos olvidar que en nuestro país existe una bolsa de pobreza que alcanza los 5 millones de españoles. Por otro lado, se fundamenta también en la solidaridad. Esencialmente en la del ciudadano, sin cuya generosidad para aportar su tiempo como voluntario y como donante de alimentos sería imposible llevar a cabo esta iniciativa. Pero también en la solidaridad de las numerosas empresas e instituciones públicas y privadas que hacen donaciones en especie y sus apoyos corporativos, así como la invaluable asistencia de las cadenas de distribución que realizan aportaciones específicas de alimentos no perecederos. Sobre todo realizan un importante esfuerzo facilitando a los Bancos todo tipo de materiales y apoyándoles en la organización de la complicada logística de toda esta campaña de recogida.

Por todo ello el lema de este año no puede ser otro que:

¡"CUENTO CONTIGO"!